Reflexión para la democracia costarricense.
Andrés Angulo Milano (CR)
Andrés Angulo Milano (CR)
La ponencia: Potencial evolución democrática costarricense frente a su historia, el desarrollo cultural y tecnológico.
El 18 de noviembre tuve la agradecida oportunidad de posicionar algunas reflexiones como parte de un esfuerzo de una diputada de la República para el diálogo entre el ámbito académico y los espacios que toman decisiones, en este caso la Asamblea Legislativa que crea las leyes. A modo de ponencia, buscaba poder ubicar reflexiones que pudieran ver hacia el futuro, pensarlo y proponer, de hecho el Congreso se llama Anticipando el Futuro. La investigación que compartí tiene lazos y nexos temáticos con el libro La Fuerza del Destino: La Tercera República de Costa Rica de Zanate Ediciones Literarias, ya que comparte una cuota de sus referencias.
Pero en gran medida comparto algunos de los principales argumentos que buscaba posicionar en dicha exposición:
La democracia liberal representativa, que es el modo de organización de gran parte de los países occidentales, está en decadencia, degradación, descomposición.
Lo que entendemos como ciudadanía, es anterior a la independencia. Fue una introducción española y durante mucho tiempo estuvo amarrado de lo que entendemos como vecino.
Las primeras elecciones en Centroamérica fueron en 1812-1813.
En la Centroamérica de los pueblos criollos, participar en lo político, social y cultural era en principio un tema de la misma comunidad.
En Costa Rica, hay una pérdida muy severa de la comprensión y dimensión de lo que es común para toda la sociedad. Lo que es público. No solo servicios públicos (salud, seguridad, etc.) y espacios públicos (playas, parques, etc.) pero también la cultura común, el vernos como vecinos y parte del mismo país. Algo que se ve empeorado por mucho por la desigualdad y la falta de oportunidades.
Históricamente en este país se ha generado una intención de crecimiento del voto, que la gente vote. Posteriormente se ha vuelto más técnico en la práctica, en las leyes y demás. Pero eso no ha significado que la gente vote más, o que crean más en la democracia como es actualmente.
Las tecnologías han tenido efectos emocionales importantes como por ejemplo:
La falta del uso y la promoción del pensamiento crítico.
El abandono del uso del método científico. Por ejemplo piénsese en la comprobación de la información recibida o revisar si algo es cierto.
¿Se están interiorizando o reflexionando los datos adquiridos y la información disponible? ¿Se actúa instintivamente frente a ellos?
El rol de la IA tiene un potencial negativo desproporcionado.
Las reflexiones finales se manejan en la siguiente línea de pensamiento. Si Costa Rica es una democracia y ese el proyecto que tenemos como país, ¿qué podría ser oportunidad para hacer y que esta crezca?
Primero no pensar que la gente es tonta y no sabe qué necesita o desea. No pensar, como sucede en muchas de las dirigencias nacionales, que Costa Rica es una isla y nos debemos pensar como región, como Centroamérica.
Además queda la pregunta directa: ¿Cómo están ejerciendo ciertos funcionarios públicos sus funciones dentro del marco ético y de valores cívicos? El funcionario de instituciones públicas fue por muchos años un ejemplo de lo que debía buscar aspirar el ciudadano. Aparte de ello, ¿se ha dado por sentado durante estas últimas décadas que la enseñanza de temas cívicos es capaz de ser reforzada o mantenida con el recurso de los símbolos, himnos, y de la ejecución de ceremonias? Porque no basta, pensar que cantando algún himno de hermandad, se tratará bien la gente. Eso es construir un castillo en el cielo… En todos los casos, hay dos temas que están destruyendo la democracia en Costa Rica y son el cambio generacional y la desigualdad, lo que significó la pérdida de la participación democrática.
Hay aspectos que son muy propios del sistema interno costarricense, pero para ese caso es recomendación el deber fomentar acciones contra el narcisismo y el culto a la personalidad muy propio del gobierno actual de forma retrógrada y que son manifestaciones de la cultura política caudillista y machista que prevalece en la región y que se nutre en la influencia del desprecio de los valores democráticos.
Ideales del proyecto democrático para Costa Rica:
Recuperar el ideal de una sociedad de semejantes, rechazando los excesos y la carencia.
Impulsar más democracia directa y participación ciudadana real, promover la democracia de la clase o “capas medias”.
Atender desde una visión material las necesidades que hoy son instrumentalizadas por actores potencialmente autoritarios locales, sectoriales y nacionales.
Considerar el tiempo como recurso social: Crear espacios accesibles para la deliberación, el hablar, y la convivencia.
Reforzar la formación cívica profunda, más allá de símbolos, ceremonias o las tendencias de la inmediatez. E.g. Vídeos breves/Tik Tok.
Construir relaciones horizontales entre Estado como instituciones y la ciudadanía. Es decir, no una dinámica del de abajo que pide al de arriba, pero quién comparte y aporta en un bienestar común.
Es imperativo regular la inteligencia artificial, especialmente su uso de datos biométricos como la huella dactilar, del ojo, la cara, la sangre, etc. qué son recolectadas por empresas o intereses externos a de las instituciones públicas.
Debemos avanzar en la defensa de la soberanía digital: fomentar infraestructura regional para guardar datos y el tráfico de Internet de nuestros países, generar políticas públicas institucionales diseñadas para data centers junto a la promoción y defensa de sistemas digitales nacionales y/o de servicios públicos. Esto último significa tener control y soberanía de nuestros intereses nacionales. Lo que tiene un efecto directo en los bienes y servicios de la población, incluso de procesos directamente electorales o asociados a ellos.
Más detalles corresponderán al texto de investigación en sí. Sería bonito poder pensar que no sea la imposición si no la cooperación lo que permitiera avanzar la sociedad en la que uno vive. No solo es evidente que tenemos conversaciones pendientes como país, si no el cinismo que lo justifica y el beneficio que algunos le sacan a ese hecho.